sábado, 26 de marzo de 2011

Carpe diem


Aprendí mucho sobre el tiempo.

El tiempo es una magnitud física que no puede manipularse, somos nosotros quienes estamos sometidos a esa magnitud. Está permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro.

Como podemos observar, hay personas atrapadas en el pasado, que no dejan de sentir que aun viven en lo que ocurrió, están rodeados de recuerdos, se aferran al pasado y viven allí. En cambio hay otras personas que siempre están en el futuro, que no dejan de imaginar lo que harán, como será ese tiempo que aun no existe. Pero ¿y el presente? ¿Qué pasa con el presente? ¿No nos importa? Pues el presente es el estado del tiempo más importante, porque es realmente lo que estamos viendo, hay que aprovechar los momentos, dejar atrás el pasado, lo pasado ya está ya paso, te quedas con los buenos recuerdos, las pequeñas cosas importantes, pero dejando atrás lo malo, lo negativo, para vivir el presente. No juegues con el futuro, lo que tenga que venir vendrá, vive y siente el presente.

Pensamos en aquellas cosas que no hemos dicho, o que debemos decir a alguien, en aquello que no hemos hecho aun, en como deberíamos haber actuado, y como actuaremos. No es cuestión de pensarlo, es cuestión de hacerlo, hay que ir a esa persona y decirle lo que tengamos que decirle ahora; tenemos que hacer las cosas en este momento; hay que actuar ahora. Ahora es el momento.

Solo podemos controlar el tiempo, aprovechándolo.

Carpe diem-


Ayer acudí a un monologo de Darío Piera “La cuarta dimensión”, si tenéis ocasión no dejéis de ir, es alucinante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario